El intendente de Morón, Lucas Ghi, faltó a la interpelación convocada por el Concejo Deliberante tras el escándalo de la exdirectora municipal Luna Ortigoza, prófuga de la Justicia luego del hallazgo de casi medio kilo de cocaína en su domicilio de Castelar. En su lugar expuso el secretario de Seguridad, Damián Cardoso, quien intentó despegar al Ejecutivo, defendió su gestión y terminó por contradecir al propio jefe comunal en cuatro puntos centrales.
Una silla vacía y una frase repetida en el recinto
La interpelación política que tanto incomodaba al gobierno municipal tuvo un ausente central: Lucas Ghi. El intendente decidió no asistir al Concejo Deliberante y delegó la exposición en el secretario de Seguridad, Damián Cardoso, exdiputado provincial del PRO y actual funcionario del gabinete local.
La ausencia del jefe comunal marcó el clima de la jornada. Los concejales que intervinieron dejaron planteada la misma lectura: “Esperábamos a Lucas Ghi”. La frase resumió el malestar opositor frente a un caso que golpea de lleno al gobierno municipal y que todavía mantiene a una exfuncionaria prófuga.
El dato no cayó en el vacío. QuintoPoder.ar ya había anticipado la tensión política que rodeaba la convocatoria, luego de que el Concejo Deliberante aprobara por 16 votos contra 8 el pedido de informes e interpelación por el caso Ortigoza.
Sibila Botti ordenó una sesión que el oficialismo intentó correr de eje
A lo largo de la sesión, la presidenta del Cuerpo, Sibila Botti, debió llamar la atención a varios concejales por no atenerse al temario planteado en el Orden del Día. La conducción del debate quedó bajo presión en distintos tramos, especialmente cuando algunos ediles intentaron desplazar el eje de la interpelación hacia defensas políticas generales del Ejecutivo.
Uno de los momentos más tensos se produjo con la intervención de la ultra ghiista Vanina Moro, quien intentó utilizar la palabra para realizar una arenga a favor de Ghi y desoyó reiteradamente los reclamos de la presidencia del Cuerpo. Botti debió insistir para ordenar la discusión y devolverla al objeto institucional de la convocatoria: las explicaciones que el gobierno municipal debía brindar por el caso Ortigoza.
Cardoso intentó defender al Ejecutivo, pero expuso sus contradicciones
Cardoso llegó al recinto con la tarea de explicar el rol del Municipio en los operativos que terminaron con el hallazgo de droga y elementos vinculados a la comercialización de estupefacientes en una propiedad perteneciente a Luna Ortigoza, exdirectora municipal del área de Políticas de Género.
Sin embargo, su exposición abrió más preguntas que certezas. Por momentos, el funcionario reivindicó un supuesto rol activo de la Secretaría de Seguridad en la lucha contra el delito. En otros tramos, buscó tomar distancia de los allanamientos impulsados por la Justicia y las fuerzas de seguridad.
La contradicción no pasó desapercibida. Apenas se conoció el caso, el Municipio difundió un comunicado en el que sostuvo que el hallazgo de estupefacientes se produjo “en el marco de los allanamientos impulsados desde la Secretaría de Seguridad Ciudadana para combatir el delito en el distrito”.
Cardoso, en cambio, afirmó ante los concejales que el área no tuvo conocimiento previo de los procedimientos y que recién recibió información posterior por parte de la Unidad Fiscal de Investigación.
La funcionaria prófuga y el nombramiento que desmintió al intendente
El segundo punto de tensión apareció cuando el secretario de Seguridad se refirió al ingreso de Ortigoza al Municipio. Ghi había intentado despegarse de la exfuncionaria al señalar que “venía de otras gestiones”.Cardoso lo contradijo sin rodeos: “La nombró el intendente Lucas Ghi el 1° de febrero de 2020”.La afirmación dejó expuesto un dato político sensible. Ortigoza no era una herencia administrativa ajena al actual gobierno, sino una funcionaria designada durante la gestión de Ghi y sostenida en un área clave hasta su desplazamiento.
Ortigoza sigue en planta permanente
Uno de los cuestionamientos más fuertes por parte de los bloques no oficialistas apuntó a una decisión que el gobierno municipal todavía no explicó con claridad: Luna Ortigoza fue desplazada de su cargo político, pero continúa como parte de la planta permanente comunal.
La objeción fue directa y repetida. Para los concejales opositores, el Ejecutivo cuenta con mecanismos institucionales para avanzar con su cesantía o exoneración, más aún frente a la gravedad del caso, la condición de prófuga y la afectación institucional que el expediente provoca sobre el Municipio.
El señalamiento golpeó en un lugar sensible para el oficialismo. No se trata sólo de preguntar quién la nombró, sino de saber por qué el gobierno de Ghi todavía la conserva dentro de la estructura municipal.
También negó que Ortigoza tuviera formación para el cargo
El tercer contrapunto se produjo cuando Cardoso descartó que la exdirectora contara con formación específica para desempeñarse en políticas de Género. Esa admisión golpeó otro flanco del oficialismo: el criterio de selección de funcionarios para áreas sensibles del Estado municipal.
La explicación resultó todavía más incómoda porque el caso no involucra a una empleada periférica, sino a una directora con responsabilidad institucional en una dependencia vinculada a la atención de problemáticas de violencia, vulnerabilidad y derechos.
Del “intento de destitución” al “debate perfecto”
El cuarto cruce interno apareció cuando Cardoso desautorizó el discurso que el luquismo instaló durante los últimos días. Mientras sectores cercanos al intendente denunciaron un supuesto intento de destitución, el secretario de Seguridad convalidó el debate institucional.
“Me parece perfecto el debate y el intercambio respetuoso con los concejales que tienen derecho a recibir las explicaciones pertinentes”, sostuvo.
La frase desarmó el argumento defensivo del oficialismo y ubicó la interpelación en el terreno que la oposición reclamó desde el inicio: un mecanismo institucional para exigir explicaciones políticas frente a un escándalo de gravedad pública.
El axelismo agradeció a Cardoso, pero omitió a Ghi
Otro gesto político quedó registrado sobre el final de la jornada. El presidente del bloque axelista agradeció la presencia de Damián Cardoso, pero omitió mencionar al intendente Lucas Ghi.
La omisión no pasó inadvertida. En una sesión convocada para interpelar políticamente al jefe comunal, el agradecimiento al funcionario enviado como reemplazo y el silencio sobre la ausencia del intendente dejaron una señal difícil de disimular dentro del propio oficialismo.
Promoción de gestión y elogios a municipios opositores
Durante buena parte de su exposición, Cardoso dedicó tiempo a defender su área y a promocionar la política de seguridad del Municipio. Lo hizo en un distrito golpeado por el robo automotor, las entraderas y el avance del narcomenudeo.
También resaltó la idea de crear una policía local y destacó modelos de seguridad aplicados en San Miguel y Tres de Febrero, municipios gobernados por espacios opositores al peronismo. El dato generó sorpresa incluso en sectores del oficialismo.
Cardoso mantiene una trayectoria política ligada a la derecha local. Fue diputado provincial por Unión PRO entre 2007 y 2011 y sostiene un discurso de seguridad alineado con posiciones punitivistas. Además, aparece vinculado a la ONG Control Ciudadano junto al empresario Ariel Diwan, referente de La Libertad Avanza en Morón.
Una interpelación que dejó más golpeado al intendente
La sesión se extendió durante más de cuatro horas y media, con momentos de tensión pero dentro de un marco de respeto institucional. Sin embargo, la lectura política final fue contundente: el funcionario enviado para defender al intendente terminó por dejarlo más expuesto.
En los pasillos del Concejo Deliberante, la síntesis circuló con crudeza: “Cardoso le soltó la mano a Ghi, se desmarcó, lo contradijo cuatro veces y se dedicó a promocionar su área y su figura”.
La crisis, además, no se agota en la interpelación. Como publicó QuintoPoder.ar, la investigación judicial ya abrió nuevas líneas sobre el entorno laboral y político de la exfuncionaria, luego de que uno de los detenidos mencionara a otra empleada municipal en su declaración (información aparentemente desconocida por Cardoso, según lo que declaró en la interpelación).
Mientras tanto, Luna Ortigoza continúa prófuga y el gobierno municipal no logra cerrar una crisis que ya no sólo involucra a una exfuncionaria investigada por narcotráfico, sino también al modo en que el Ejecutivo selecciona, controla y sostiene a sus propios cuadros políticos.


0 comments on “Argentina. AMBA. Morón. Ghi no fue a la interpelación y su secretario de Seguridad lo contradijo cuatro veces”