La plataforma Hondurasgate publica nuevos audios que revelan operaciones de espionaje a través de empresas israelíes.
Por Valeria Duarte.
Una nueva filtración de audios de la plataforma Hondurasgate, revela que, por exigencia de «los israelitas», el presidente de Honduras, Nasry Asfura, instruyó al presidente del Congreso, Tomás Zambrano, a promover una moción legislativa para aumentar el control ciudadano en las redes sociales. El mandatario hondureño también habla de «recuperar instituciones» como la Corte Suprema de Justicia y la Fiscalía, y «mover todos los hilos» políticos porque después no habrá otra oportunidad.
La nueva filtración, que publicamos en exclusiva junto al medio estadounidense Dropsite, se produce en vísperas del retorno a Tegucigalpa del expresidente Juan Orlando Hernández, tras ser indultado por Donald Trump en noviembre del pasado año.
En entregas anteriores, los audios de la plataforma Hondurasgate revelaron la voluntad de la derecha que gobierna Honduras de entregar a Estados Unidos e «Israel» el control de zonas económicas especiales, permitir la construcción de bases militares estadounidenses y desarrollar un entorno legislativo favorable a las empresas de inteligencia artificial. Todo ello a cambio del retorno de Hernández, quien había sido condenado a 45 años de prisión por narcotráfico y tráfico de armas en una corte federal de Nueva York.
Con motivo de esta nueva entrega, buscamos al presidente Nasry Asfura para pedirle una valoración de estos audios. Hasta el cierre de esta publicación, el actual presidente de Honduras no respondió a nuestra comunicación.
Puertas abiertas al ciberespionaje israelí
En esta nueva entrega, se escucha al actual presidente de Honduras, Nasry Asfura, y al presidente del Congreso, Tomás Zambrano planear un operativo de vigilancia siguiendo pautas que les habrían marcado operadores israelíes.
En la nota de voz de fecha 7 de marzo de 2026, Asfura describe a Zambrano los alcances del espionaje en Honduras. De acuerdo a la conversación, estarían trabajando con dos empresas telefónicas: Tigo y Claro
Nota de voz de Nasry Asfura (audio 168): “Los israelitas dijeron que, siempre y cuando ellos se comuniquen dentro de Honduras con números que están dentro de Honduras, se puede rescatar alguna información, como con quién se comunica y demás. El software que ellos tienen se limita únicamente a la colaboración de Tigo y Claro.”
La injerencia de actores israelíes habría llegado más allá de la política y del financiamiento avanzando en el terreno de la cibervigilancia de toda la población hondureña. Según se escucha, las empresas señaladas podrían tener acceso a conversaciones y datos almacenados en celulares de cualquier ciudadano.
Tanto Tigo como Claro, operan en más de 15 países de América Latina y el Caribe y tienen decenas de millones de usuarios. Se trata, de hecho, de dos de los principales operadores de telefonía en el oligopolio de la telecomunicación en la región.
Persecución anunciada con leyes a la carta
La vigilancia técnica no aparece sola. En una nota de voz anterior, de fecha 28 de febrero de 2026, Asfura se dirige al presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, planteando una hoja de ruta para el control de las redes sociales con una ley hecha a la carta por parte de israelíes.
Nota de voz de Nasry Asfura a Tomás Zambrano (audio 175): “A partir de este momento, todo debería de ser fuerza. Juicio político, recuperar la Corte Suprema de Justicia, recuperar la Fiscalía, mover todos los hilos para prepararnos, porque después no vamos a tener otra oportunidad. Tienes que ver Tomás una manera de… que manden un decreto moción para el control de las redes sociales… Y quitar el anonimato, como lo pidieron los israelitas, que eso tienen que hacerlo nada más a través del Congreso.”
El audio enlaza, en pocas frases, tres movimientos que las entregas anteriores ya habían documentado por separado: el uso del lawfare como arma, la captura de la Corte Suprema de Justicia y de la Fiscalía, y ahora la creación de un marco legal para vigilar las redes sociales y eliminar el anonimato de los usuarios con software israelí.
La mención de los israelíes en los audios coloca al proxi sionista como operador en América Latina y la instrucción de hacerlo “a través del Congreso” revela la voluntad de revestir de legalidad la intervención.
La estrategia resulta evidente. Mientras se publicaba Hondurasgate, en Honduras se remitía un proyecto de ley para crear la Ley Base del Sistema Nacional de Ciberseguridad.
La eliminación del anonimato podría significar, entre otras cosas, la eliminación del cifrado de extremo a extremo, una medida que puede afectar a usuarios críticos al gobierno —activistas de derechos humanos, militantes políticos y otras personas que expresen opiniones— que podrían sufrir persecución y represalias.
Con motivo de esta nueva entrega, en Diario Red buscamos al presidente Nasry Asfura para pedirle una valoración de estos audios. Hasta el cierre de esta publicación, el actual presidente de Honduras no respondió a nuestra comunicación.
El precedente con JOH
Honduras no llega a este escenario sin antecedentes. Durante la administración de Hernández (2017-2021), el país padeció una vigilancia digital severa. El exmandatario, condenado por narcotráfico y luego indultado por Trump, potenció un sistema de vigilancia, primero mediante leyes restrictivas de derechos y luego reforzando las facultades de espionaje policial con sistemas de software capaces de controlar las comunicaciones de la población. Las herramientas adquiridas durante su mandato trazan un mapa de la dependencia tecnológica de Honduras respecto a empresas israelíes y estadounidenses.
Varias Investigaciones periodísticas han documentado el uso por parte de la policía hondureña de Cellebrite, utilizada para extraer información de teléfonos, Circles, que permite interceptar llamadas y mensajes explotando vulnerabilidades de la red telefónica, Palantir, la contratista militar estadounidense, y Pegasus, el famoso software de espionaje israelí de NSO Group.
En diciembre de 2020, el Citizen Lab de la Universidad de Toronto identificó a Honduras entre los 25 que usaban Circles. Esta firma afiliada a la israelí NSO Group, especializada en explotar vulnerabilidades del sistema de señalización telefónica SS7 para interceptar llamadas, rastrear ubicaciones y mensajes sin dejar rastro en el teléfono de la víctima.
Un mercado de espionaje israelí que ya operó en México y en Colombia
Lo que describen los audios encaja con el funcionamiento de un mercado de espionaje que lleva más de una década operando en América Latina. La tecnología de vigilancia de origen israelí se volvió una herramienta habitual de varios gobiernos de la región para espiar a periodistas y opositores.

La relación entre los gobiernos de Honduras e Israel y los riesgos para los derechos humanos.
El caso más documentado es México, primer comprador mundial de Pegasus, el programa de la israelí NSO Group, en 2011. Bajo el gobierno de Enrique Peña Nieto se intervinieron alrededor de 15 mil números, entre ellos los de periodistas, activistas anticorrupción y abogados de víctimas, según documentaron el Citizen Lab y organizaciones como Artículo 19 y R3D.
El patrón se repitió con otros gobiernos de derecha de la región. En Colombia, NSO habría vendido Pegasus a las autoridades en 2019, durante la administración de Iván Duque, según denuncias posteriores del propio Estado colombiano. En El Salvador, la investigación “Project Torogoz” del Citizen Lab reveló en 2022 que decenas de periodistas del diario El Faro fueron espiados con ese mismo programa.
La industria de la desinformación como complemento al espionaje
Junto al espionaje creció una segunda industria: la desinformación a la carta. En mayo de 2019, Facebook eliminó 265 cuentas y páginas vinculadas a Archimedes Group, una firma de «Tel Aviv» que -según la propia red social- ejecutaba un “comportamiento inauténtico coordinado” en América Latina, África y el sudeste asiático, haciéndose pasar por medios locales para difundir información sobre políticos y elecciones. La empresa llegó a presumir en su web de que podía “cambiar la realidad de acuerdo con los deseos del cliente”.
En 2023, la investigación internacional “Story Killers”, coordinada por Forbidden Stories tras la muerte de la periodista india Gauri Lankesh, destapó a “Team Jorge”, un grupo de contratistas israelíes liderado por el exmilitar Tal Hanan que aseguraba haber intervenido en 33 procesos electorales en el mundo -varios de ellos en América del Sur y Central- mediante el hackeo de cuentas de correo y mensajería y ejércitos de bots, gestionados con el software AIMS, para sembrar y amplificar noticias falsas. La combinación es siempre la misma: capacidad técnica para vigilar y maquinaria para fabricar el relato. El acceso a las comunicaciones a través de las redes de telefonía y la legislación para desanonimizar las redes sociales, como se escucha en los audios, confirma un sistema que combina la vigilancia y el control del relato público.
La segunda entrega de Hondurasgate ya había mostrado la dimensión regional de la operación, con Honduras como plataforma de una estrategia comunicacional contra México y Colombia. Los nuevos audios que damos a conocer hoy, evidencian la pieza tecnológica en el rompecabezas para identificar la forma de operar desde Washington y «Tel Aviv».
Esta filtración se da en un contexto en que la política de estigmatización y persecución de la izquierda como política de Seguridad Nacional de Estados Unidos está en su máximo esplendor. Tras la cumbre contra la izquierda encabezada por Marco Rubio, se anunció un cambio en la política antiterrorista de la administración de Donald Trump, que pone ahora el foco en el llamado «terrorismo político de extrema izquierda». Se inaugura así una nueva época de macartismo político con nuevos elementos tecnológicos y empresas israelíes con control casi absoluto de datos personales a escala global.
Bajo los marcos de la Doctrina Monroe, la administración trumpista asume que todas sus agencias de seguridad trabajarán coordinadamente para identificar, detener y procesar a presuntos «terroristas políticos» dentro y fuera de Estados Unidos, y se suma la actualmente debatida Sección 702, que permite al gobierno estadounidense, con asistencia de proveedores de comunicaciones sujetos a su jurisdicción, recopilar sin órdenes individualizadas las comunicaciones de personas no estadounidenses fuera del país cuando el propósito sea obtener inteligencia extranjera.
En esta operación de persecución anunciada participan, además de agencias de seguridad estatal, operadoras de telecomunicaciones e internet como Google, AT&T y Verizon, que entregan llamadas, correos y mensajes de texto. Por lo revelado en Hondurasgate, se trataría de una acción de persecución regional coordinada con gobiernos de derecha que modifican sus legislaciones para abrir paso a la intervención de los servicios de espionaje estadounidense e israelí.
El regreso de Juan Orlando
Juan Orlando Hernández se alista para regresar de manera voluntaria a Honduras luego de que la Casa Blanca anuló la condena de 45 años de prisión por narcotráfico y tráfico de armas que pesaba contra él en una corte federal de Nueva York. El perdón concedido por Trump en vísperas de las elecciones de noviembre pasado constituyó una abierta injerencia política de Estados Unidos en favor del conservador Partido Nacional.
Ahora, el inminente retorno del expresidente concreta una acción del Poder Judicial hondureño, que suspendió provisionalmente la orden de captura internacional y la alerta roja de Interpol en contra de Hernández lo que le garantiza al exmandatario su ingreso al territorio nacional sin ser detenido. Hernández deberá comparecer el próximo 3 de agosto ante los tribunales para responder por cargos de fraude y lavado de activos vinculados al desvío de fondos públicos para sus campañas electorales.
El próximo objetivo: ¿México?
Tras la derrota -rodeada de sospechas de fraude- de Cepeda en Colombia, el objetivo siguiente es México y el gobierno de Claudia Sheinbaum. El nuevo macartismo exterior e interior de Estados Unidos y la cobertura tecnológica de «Israel» para acciones de espionaje son el anuncio explícito de una batalla política que incluye la persecución y criminalización de los adversarios unida a una praxis mediática de desinformación en los medios y en las redes.
Los gobiernos de derechas en América Latina se asumen ya como embajadas de Donald Trump y están modificando sus legislaciones para abrir paso a la intervención extranjera tanto en la economía como en los sistemas de vigilancia. El Hondurasgate y estos nuevos audios son una verificación más de que este proceso de destrucción de la democracia en la región está en marcha.
Verificación forense
Los audios citados en esta pieza fueron sometidos a una auditoría forense independiente de Earshot (earshot.ngo) que concluye en lo siguiente:
«Mediante la identificación de artefactos de audio como respiraciones, vacilaciones vocales, ruidos de fondo y distorsiones de micrófono, y mediante una comparación de voz por aprendizaje automático para detectar habla generada por IA, Earshot concluye lo siguiente: […] Las grabaciones número 168 y 175 son, con alta probabilidad, grabaciones auténticas de Nasry Asfura y no fueron generadas por inteligencia artificial.
Fuente: Almayadeen


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