Resumen de Medio Oriente, 28 de septiembre de 2026.
Esta carta no busca recoger firmas. Os proponemos dar un paso más allá de las acciones simbólicas que obligue a nuestros gobiernos a abandonar la demagogia y cumplir con actos.
Red Universitaria por Palestina
El 7 de octubre del 2024, un año después de la escalada genocida contra el Pueblo palestino, la Red Universitaria por Palestina (RUxP) publicó un llamamiento para exigir a nuestro gobierno e instituciones ir más allá de las declaraciones y romper relaciones diplomáticas, comerciales y cualquier tipo de cooperación con el Estado, las instituciones y las empresas israelíes. Pensábamos que sólo con un estricto cumplimiento del derecho internacional y medidas de boicot como las impuestas para acabar con el apartheid sudafricano se podría detener el exterminio, el genocidio, el ecocidio, el borrado físico e histórico anunciado repetidamente y ejecutado coherentemente por la potencia ocupante.
* Como todo el trabajo de la Red Universitaria por Palestina, esta Carta es el resultado de un proceso colectivo.
* Su discusión y redacción comenzaron en junio de 2026.
* Varias traducciones de la Carta a otros idiomas pueden ser descargadas AQUÍ
Dos años después de ese llamamiento y tres desde el comienzo de la intensificación del genocidio, el sufrimiento infligido al Pueblo palestino sigue más allá de cualquier límite humanamente soportable. La crueldad de la hambruna calculada, el avance programado de la limpieza étnica en Cisjordania, las agresiones contra Irán o Líbano y la impunidad con la que Israel y sus socios ofician ese culto a la muerte muestran que el proyecto sionista de construir el Gran Israel exterminando cualquier resistencia no es sólo un proyecto israelí. La política de tierra quemada no es una anomalía neocolonial en Asia Occidental sino el resultado último de la expansión supremacista de Occidente. Los gobiernos de las distintas potencias, incluyendo el gobierno de España, mantienen e incluso abren nuevos acuerdos con Israel.
La escalada genocida en Gaza evidencia una crisis sistémica del capitalismo y no puede abordarse separada de otros acontecimientos como el secuestro del presidente de Venezuela, el asedio contra Cuba, la invasión del Líbano, la guerra contra Irán, las ejecuciones extrajudiciales o las amenazas a nuestro país. Esa crisis se plasma en el ataque frontal a las instituciones del derecho internacional y en la sustitución —ahora explícita— de la dominación mediante normas por el recurso a la fuerza unilateral: destruir y exterminar como único ethos de un poder reducido a su capacidad de dar muerte.
Hoy, en tiempos de censura, guerra contra las palabras y escalada represiva, seguimos convencidas de que el genocidio palestino marca un punto de inflexión en la historia de la humanidad. Estamos más convencidas, no porque no haya habido o no se estén perpetrando ahora mismo otros genocidios, sino porque este es el primer genocidio retransmitido en directo por víctimas y verdugos; porque visibiliza la responsabilidad y la complicidad europeas; porque la histórica capacidad de resistencia del Pueblo palestino ha desenmascarado la lógica colonial y bélica de Occidente.
Vivimos en un mundo en transición lleno de incertidumbres, trampas y contradicciones, pero también ante un fenómeno que nos interpela: la israelización de Occidente y la palestinización del mundo.
El infame y sociópata rearme europeo, la escalada bélica contra Asia Occidental, las constantes amenazas de la administración estadounidense a cualquier gobierno que moleste a sus “negocios” o se oponga al consiguiente saqueo de recursos, la indolencia cómplice y corresponsable de la UE con sus socios israelíes, la manipulación de las “crisis” económicas, migratorias y ecológicas para desestabilizar gobiernos, aterrorizar poblaciones y paralizar la respuesta social organizada, el entramado del capital anglo-sionista inserto en todas las economías occidentales que condiciona cualquier decisión política, la fascistización de las políticas —y las sociedades— en unas democracias liberales que vuelven a elegir orden antes que cultivar justicia… son solo algunos rasgos del momento histórico que vivimos. El rasgo fundamental es la producción masiva —y rentable— de cadáveres.

Esta carta no busca recoger firmas. La aceleración con la que caminamos hacia la misma barbarie —que muchos de nuestros pueblos hermanos del Sur global llevan tanto tiempo sufriendo— nos interpela. Os proponemos dar un paso más allá de las acciones simbólicas que obligue a nuestros gobiernos a abandonar la demagogia y cumplir con actos.
Os pedimos que la difundáis. Que organicéis reuniones y sesiones de debate de las que salgan acciones coordinadas. Que, tomando como eje el genocidio palestino, dediquéis más espacio y tiempo juntas a desentrañar las lógicas neoliberales que destruyen nuestros entornos y toda posibilidad de vida digna. Que este texto sirva de catalizador para:
– Defender el derecho legítimo del Pueblo palestino a resistir por cualquier medio a la colonización, tal y como expuso la resolución de NNUU 37/43.
– Defender nuestro derecho a defender los derechos del Pueblo palestino sin ser criminalizados y acusados de antisemitismo y/o terrorismo; desmontando la falsa identificación del antisionismo con el antisemitismo.
– Defender nuestros propios derechos económicos, sociales, culturales y medioambientales en peligro de extinción.
– Defender nuestro derecho a exigir de nuestro Estado y sus instituciones un cumplimiento estricto y riguroso de las obligaciones dictadas por el derecho internacional.
– Reflexionar sobre la íntima conexión existente entre los poderes criminales que violan esos derechos allí, los roban aquí y se lucran con ello en todas partes.

Os proponemos debatir y coordinar acciones sobre las evidencias que se expusieron en el Tribunal de los Pueblos sobre la Complicidad con el Genocidio Palestino en el Estado Español (TPCGP-25) durante las sesiones celebradas el 28 y 29 de noviembre de 2025. Después de seis meses de investigación en siete áreas temáticas —empresas, ciencia y universidades, educación, cultura, sanidad, deporte, medios de comunicación, comercio de armas, tecnología, represión…-–, el Tribunal de los Pueblos resolvió:
– Que el exterminio del Pueblo palestino no sería posible sin la colaboración y/o complicidad de gobiernos, empresas y organizaciones del Estado español que obtienen beneficios políticos y económicos de esta colaboración con Israel;
– Que esas mismas empresas e instituciones están implicadas en las políticas de expulsión, desahucio, contaminación, destrucción de hábitats o explotación de personas y recursos en nuestro país;
– Que nadie es neutral ante un genocidio y menos aún la ciencia, pues no existe la equidistancia en un mundo en el que el principal mecanismo de obtención de beneficios es la guerra, la dominación colonial, la destrucción, el saqueo y el exterminio —aquí podéis encontrar una síntesis de 15 puntos para el debate.
*
Sabemos que el genocidio palestino no comenzó el 7 de octubre de 2023, pero estamos convencidas de que esa fecha ha marcado un punto de inflexión para toda la humanidad. Palestina es el espejo que nos muestra el mundo en el que vivimos. La causa palestina compendia todos los deberes y compromisos a los que no podemos renunciar sin dejar de ser humanos. En esa causa convergen los principios de autodeterminación, libertad, igualdad, justicia y solidaridad. Esa causa concentra la historia de todas las luchas contra el colonialismo, el imperialismo y su barbarie.
En la historia de ese colonialismo en irreversible descomposición, la arquitectura criminal del sionismo sólo es “excepcional” por su visibilidad, por su impunidad y por la valiosa ayuda de sus ideólogos, cómplices, colaboradores y beneficiarios. Israel es el extremo monstruoso de la monstruosa normalidad del capitalismo caníbal, que ya sólo puede acumular beneficios administrando daños masivos con dosis crecientes de sadismo. Con su exhibición de muerte, Israel exige normalizar y asimilar las mismas raíces de la lógica del saqueo extractivista: el genocidio, el ecocidio, el cinismo neoliberal y la especulación necropolítica. Es la pura condensación de esa matriz soberana que ha hecho “normal” la necesidad de borrar toda señal de vida palestina —física, química, política, orográfica, ambiental, arquitectónica, literaria, lingüística…— y toda evidencia —pasada, presente y futura— del exterminio.
En pleno siglo XXI, contra el culto a la muerte de un proyecto capitalista que sólo promete destrucción porque ya ha destruido todas sus promesas anteriores, hemos de multiplicar las formas de resistencia y la solidaridad internacionalista. La independencia no se negocia. La autodeterminación no se negocia. El retorno no se negocia. La libertad y la justicia no se negocian. Nuestro derecho colectivo a una vida digna no se negocia. Sólo se negocia el cómo. En Palestina ocupada y dondequiera que estemos leyendo esto.
Las élites del planeta han devenido sionistas. Las poblaciones hemos de devenir resistencia. La respuesta internacionalista llegará desde cada calle, cada plaza, cada escuela, cada puerto, cada fábrica, cada hospital, cada barrio, cada esquina, cada rincón, cada orilla, cada montaña.
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Lo que podemos hacer
1. La comunidad científica e investigadora debe conocer las consecuencias de establecer colaboraciones con instituciones, organismos y empresas israelíes, así como comprometerse a no desarrollar tecnología de doble uso para la guerra o que facilite en cualquiera de sus dimensiones el genocidio del Pueblo palestino. Discutamos, redactemos y publiquemos comunicados con estos compromisos.
2. El genocidio palestino sigue. El apagón mediático quiere aislarnos de toda responsabilidad. Organicemos debates, reuniones, exposiciones, podcasts o cualquier otra acción para difundir lo que ocurre en estos momentos en Palestina. Compartamos, comuniquemos, socialicemos y actuemos.
3. La tecnología actual permite que rompamos nuestra relación con el mundo. Los acontecimientos nos parecen lejanos. Las víctimas se convierten primero en daños colaterales, luego en números, y el mundo desaparece dentro de las pantallas. Denunciemos los sesgos de los algoritmos en relación a la violación de los derechos humanos de las palestinas y los palestinos.
4. La burocratización en la que están envueltas nuestras instituciones les permite esconder su responsabilidad en la producción de víctimas. Los principios con los que dicen regirse y que se expresan en una infinidad de normas —estatutos, procedimientos, reglamentos… ocultan la falta de principios. Todo lo que se expresa en normas abstractas es “interpretable”. Obliguemos a nuestras instituciones y empresas a comprometerse efectivamente con políticas de derechos humanos que se concreten en romper cualquier vínculo o cooperación con instituciones o empresas israelíes. No nos cansemos de exigir a las oficinas de transparencia de nuestras instituciones la información debida sobre las cláusulas de derechos humanos aplicadas a Israel
5. La defensa de los derechos humanos en Palestina ocupada acarrea acusaciones automáticas de antisemitismo. Universidades, organizaciones y personas de la sociedad civil siguen siendo denunciadas de forma sistemática por el lobby sionista ACOM. Vivimos y trabajamos en instituciones cada vez más inseguras para el pensamiento y la defensa de los valores humanos. Cada acto de solidaridad con Palestina, en defensa de los derechos humanos o del derecho internacional se convierte en un acto “antisemita”. Organicemos y elaboremos materiales pedagógicos que ayuden a defendernos de estas acusaciones.
6. Pidamos a nuestro gobierno que haga efectivo el reconocimiento del Estado palestino implicándose en acciones educativas, culturales y jurídicas que protejan los derechos del Pueblo palestino.
7. En nuestro puesto de trabajo, pidamos información sobre las cláusulas de contratación para comprobar si existe alguna empresa o institución implicada con el genocidio o la violación de los derechos del Pueblo palestino.
8. Sumémonos activamente a las campañas de boicot a los productos y empresas cómplices o beneficiarias del apartheid y el genocidio del Pueblo palestino, de la farmacéutica TEVA a Carrefour, de la química ICL a Inditex.
9. Denunciemos, en fin, todas y cada una de las formas de complicidad con el Estado genocida. Podéis enviar cualquier información sobre la cooperación de las instituciones, empresas u organismos españoles con el genocidio del Pueblo palestino a ruxp@tribunaldelospueblos.org
Todo eso y mucho más, en todo momento y lugar, con un objetivo justo, claro, concreto, legítimo. La intifada global, cada revuelta que clama por una paz con justicia, la desobediencia civil generalizada… las formas de resistencia son infinitas. Sabemos que puede y debe hacerse más. Hagámoslo. Compartámoslo. Hagamos que llegue a Palestina.
No hay paz sin justicia.
Contra la barbarie supremacista.
Por un mundo descolonizado.
Red Universitaria por Palestina (RUxP), 28 septiembre 2026
1 Adday Hernández López – UCM
2 Alba María Gálvez Vidal – UM
3 Alejandro Forero – UB
4 Alejandro Martínez Mingo – UNED
5 Alfonso Gutiérrez Martín – UVA
6 Álvar Arnaiz – UBU
7 Álvaro Cárcel – UPV
8 Amal Abu-Warda – UCM
9 Ana Laverón Simavilla – UPM
10 Ana María Martín Castillejos – UPM
11 Ana Ruth Vidal Luengo – ULPGC
12 Ana Velasco Arranz – UPM
13 Ángel Luis Rubio – UNIRioja
14 Ángeles Diez Rodríguez – UCM
15 Ángeles Manjarrés Riesco – UNED
16 Anna Pérez-Quintana – UVic-UCC
17 Antoni Pigrau – URV
18 Antonio Luis Díaz Aguilar – UPO
19 Antonio Urbina – UPNA
20 Auxiliadora Durán – UMA
21 Bárbara Azaola Piazza – UCLM
22 Beatriz González Fernández – UNIOVI
23 Belén Rodríguez Fonseca – UCM
24 Camilla Roveri – UPM
25 Carlos de Castro Pericacho – UAM
26 Carlos Peón Nieto – UPM
27 Carmelo Faleh Pérez – ULPGC
28 Carolina Mañoso – UNED
29 Carolina Yacamán Ochoa – UAM
30 Caterina Calafat – UIB
31 Celia Murias Morcillo – UVic-UCC
32 César Sánchez Álvarez – UZ
33 Christos Zografos – UPF
34 Daniel Gil-Benumeya – UCM
35 Daniel Jiménez Franco – UZ
36 Daniel Sorando Ortín – UZ
37 David Gálvez Ruiz – US
38 Dolores María Peñalver García – UM
39 Eduardo Higueras Castañeda – UNED

40 Elena Casado Aparicio – UCM
41 Elena Matamala – UV
42 Elvira Medina Ruiz – UM
43 Enrique Berjano Zanón – UPV
44 Enrique-Javier Díez-Gutiérrez – UNILeón
45 Fernando Varas Mérida – UPM
46 Francisco Javier Morillas Martínez – UPC
47 Germán Santana Pérez – ULPGC
48 Guadalupe Garrido Pastor – UPM
49 Guillermo Muñoz Matutano – UV
50 Humbelina Robles Ortega – UGR
51 Ignacio Cazcarro – UZ
52 Ignacio Mendiola – EHU
53 Inma Arcos – UV
54 Inmaculada Álvarez Serrano – UCM
55 Inmaculada Fernández Albert – UM
56 Irene Sánchez Brualla – UAB
57 Irina Fernández Lozano – UNED
58 Isidoro Moreno – US
59 Jaime Cervera Bravo – UPM
60 Jana Montero Calle – URJC
61 Jasmina Carralero Herráiz – UPV
62 Javier Barquín Ruiz – UMA
63 Javier Monreal Trigo – UPV
64 Jesús de Manuel Jerez – UGR
65 Joan Prats Climent – UPV
66 Johanna Lems – UCM
67 John Palmer – UPF
68 Jon Ander Gómez Adrián – UPV
69 Jordi Moreras Palenzuela – URV
70 Jorge Álvarez Losada – UNED
71 Jorge Martínez Crespo – UC3M
72 José Antonio Gómez Hernández – UM
73 José Antonio Mérida Donoso – UZ
74 José Luis Quevedo García – ULPGC
75 José Luis San Fabián Maroto – UNIOVI
76 Juan Carlos Navarro – ULPGC
77 Juan Manuel Santana Pérez – ULPGC
78 Julio Rubio – UNIRioja
79 Katja Gilly – UMH
80 Koldobike Velasco Vázquez – ULPGC
81 Laia Haurie – UPC
82 Leonor Sáez Méndez – UM
83 Lola Cubells Aguilar – UV
84 Lucía Estevan Reina – UGR/UMA
85 Lucía Molina – UAB
86 Luis Ignacio Ballesteros Sánchez – UPM
87 Luz Gómez – UAM
88 M. Carmen Hidalgo Villodres – UMA
89 Manuel José Muriel Ramírez – UMA
90 Manuel Pelegrina del Río – UMA
91 Mar Rodríguez Romero – UDC
92 Mara Sarrión – UPV
93 María José Lera – US
94 Marina García Castillo – UVic-UCC
95 Marta Venceslao – UB
96 Melanie Soto Cremades – UM
97 Mercedes Martín Benito – UCM
98 Mercedes Murillo Barroso – UGR
99 Miguel Ángel Egido Aguilera – UPM
100 Mohammed Mehdi El Ketroussi Bouabdelli – UMH
101 Nadia Hindi Mediavilla – UGR
102 Nadia Yahlali Haddou – UV
103 Nayra Pérez Hernández – ULPGC
104 Pablo Lópiz Cantó – UZ
105 Patricia Amigot Leache – UPNA-NUP
106 Pedro Almagro Blanco – US
107 Piedad Fernández Toledo – UM
108 Rafael Miñano Rubio – UPM
109 Rosa Ana Vázquez Ruiz de Ocenda – USC
110 Rosa Miralles – UV
111 Samer Hassan – UCM
112 Sami Benjelloun Flyes – UMH
113 Sandra Dema Moreno – UNIOVI
114 Sandra Ezquerra – U Vic-UCC
115 Sandra Fernandez Garcia – UNED
116 Sara Pérez Palomares – UZ
117 Vicent Estruch Nodo – UPV
118 Vicente Calabuig – UV
119 Víctor Egío – UM
120 Victoria Khraiche Ruiz-Zorrilla – UCM
(en representación de los nodos de RUxP organizados desde febrero-abril de 2024 en las universidades públicas del Estado español)
fuente: El Salto


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