Actualidad AMBA Educación Morón Política

Argentina. AMBA. Morón. Sexto al Mar: ajuste, improvisación y chicos varados entre Morón y Mar del Plata

El programa “Sexto al Mar”, presentado por el Municipio de Morón como una experiencia educativa y recreativa para estudiantes de escuelas primarias, quedó envuelto en fuertes cuestionamientos tras una serie de inconvenientes logísticos que expusieron a decenas de niños y niñas a una extensa jornada de viaje, demoras y condiciones de traslado que padres y acompañantes calificaron como “improvisadas” y “riesgosas”.

Mientras la gestión del intendente Lucas Ghi difundió en redes sociales versiones idílicas del contingente rumbo a Mar del Plata, testimonios de personas que participaron del operativo describieron una realidad muy distinta: chicos en la calle desde la madrugada, pérdida del tren programado y más de quince horas de traslado hasta arribar a destino.

Del relato oficial a la odisea real

La publicación institucional del Municipio celebró el inicio de la “quinta temporada de Sexto al Mar” y destacó que alumnos de distintas escuelas del distrito “partieron rumbo a Mar del Plata” para disfrutar de actividades recreativas y estadía completa en la colonia municipal. Sin embargo, detrás del discurso oficial apareció una trama marcada por el ajuste y la precarización del operativo.

Según los testimonios difundidos entre familiares y dirigentes políticos locales, la comuna decidió reemplazar el traslado directo en micro hacia Mar del Plata por un esquema combinado que obligó a los estudiantes a viajar primero hasta Constitución para luego tomar el tren.

La modificación, orientada presuntamente a reducir costos, implicó que los niños debieran presentarse durante la madrugada. El tren salía a las 7 de la mañana desde Constitución, por lo que los contingentes tenían previsto salir cerca de las 3:30 desde Morón para llegar con anticipación.

Pero el esquema colapsó antes de iniciar.

“Perdimos el tren de las 7:30 porque se rompió el micro. Salimos en el tren de las 14”, señaló uno de los mensajes reenviados que circularon entre los acompañantes. Otro resumió el cuadro con crudeza: “En el medio todo lo que te imagines”.

Chicos esperando desde la madrugada

La demora dejó a niños y niñas varados durante horas en Constitución. “No llegaron todavía”, indicó otro de los mensajes difundidos durante la jornada. A eso se sumó una frase que terminó sintetizando el nivel de exposición al que quedaron sometidos los menores: “Están en la calle desde las 4 de la mañana”.

Finalmente, el contingente tomó el servicio de la tarde y arribó a Mar del Plata recién entre las 21 y las 23 horas del martes, después de una jornada agotadora para chicos de apenas 11 y 12 años.

Ya en la terminal marplatense, los estudiantes fueron trasladados nuevamente en micros escolares hasta el complejo donde se hospedan.

El ajuste como política

La situación volvió a poner en discusión el deterioro de distintos programas municipales bajo la administración Ghi. En este caso, las críticas apuntaron directamente a una lógica de reducción de costos que terminó impactando sobre las condiciones de cuidado y seguridad de los estudiantes.

Lo que históricamente funcionó como una experiencia recreativa y educativa para miles de chicos moronenses apareció ahora atravesado por decisiones presupuestarias que, lejos de fortalecer el programa, incrementaron la precariedad del traslado y multiplicaron los riesgos.

La pregunta que empezó a circular entre familias y docentes resultó tan simple como incómoda: cuánto “ahorro” justifica exponer a niños y niñas a trasbordos, esperas interminables y una travesía de casi un día completo para llegar a destino.

Porque detrás de las fotos institucionales y los posteos celebratorios, la postal que quedó fue otra: chicos agotados, contingentes desorganizados y un Estado local que decidió recortar justamente en el lugar donde menos debía hacerlo: el cuidado de sus pibes.

El programa “Sexto al Mar”, presentado por el Municipio de Morón como una experiencia educativa y recreativa para estudiantes de escuelas primarias, quedó envuelto en fuertes cuestionamientos tras una serie de inconvenientes logísticos que expusieron a decenas de niños y niñas a una extensa jornada de viaje, demoras y condiciones de traslado que padres y acompañantes calificaron como “improvisadas” y “riesgosas”.

Mientras la gestión del intendente Lucas Ghi difundió en redes sociales imágenes idílicas del contingente rumbo a Mar del Plata, testimonios de personas que participaron del operativo describieron una realidad muy distinta: chicos en la calle desde la madrugada, pérdida del tren programado y más de quince horas de traslado hasta arribar a destino.

Del relato oficial a la odisea real

La publicación institucional del Municipio celebró el inicio de la “quinta temporada de Sexto al Mar” y destacó que alumnos de distintas escuelas del distrito “partieron rumbo a Mar del Plata” para disfrutar de actividades recreativas y estadía completa en la colonia municipal. Sin embargo, detrás del discurso oficial apareció una trama marcada por el ajuste y la precarización del operativo.

Según los testimonios difundidos entre familiares y dirigentes políticos locales, la comuna decidió reemplazar el traslado directo en micro hacia Mar del Plata por un esquema combinado que obligó a los estudiantes a viajar primero hasta Constitución para luego tomar el tren.

La modificación, orientada presuntamente a reducir costos, implicó que los niños debieran presentarse durante la madrugada. El tren salía a las 7 de la mañana desde Constitución, por lo que los contingentes tenían previsto salir cerca de las 3:30 desde Morón para llegar con anticipación.

Pero el esquema colapsó antes de iniciar.

“Perdimos el tren de las 7:30 porque se rompió el micro. Salimos en el tren de las 14”, señaló uno de los mensajes reenviados que circularon entre los acompañantes. Otro resumió el cuadro con crudeza: “En el medio todo lo que te imagines”.

Chicos esperando desde la madrugada

La demora dejó a niños y niñas varados durante horas en Constitución. “No llegaron todavía”, indicó otro de los mensajes difundidos durante la jornada. A eso se sumó una frase que terminó sintetizando el nivel de exposición al que quedaron sometidos los menores: “Están en la calle desde las 4 de la mañana”.

Finalmente, el contingente tomó el servicio de la tarde y arribó a Mar del Plata recién entre las 21 y las 23 horas del martes, después de una jornada agotadora para chicos de apenas 11 y 12 años.

Ya en la terminal marplatense, los estudiantes fueron trasladados nuevamente en micros escolares hasta el complejo donde se hospedan.

El ajuste como política

La situación volvió a poner en discusión el deterioro de distintos programas municipales bajo la administración local. En este caso, las críticas apuntaron directamente a una lógica de reducción de costos que terminó impactando sobre las condiciones de cuidado y seguridad de los estudiantes.

Lo que históricamente funcionó como una experiencia recreativa y educativa para miles de chicos moronenses apareció ahora atravesado por decisiones presupuestarias que, lejos de fortalecer el programa, incrementaron la precariedad del traslado y multiplicaron los riesgos.

La pregunta que empezó a circular entre familias y docentes resultó tan simple como incómoda: cuánto “ahorro” justifica exponer a niños y niñas a trasbordos, esperas interminables y una travesía de casi un día completo para llegar a destino.

Porque detrás de las fotos institucionales y los posteos celebratorios, la postal que quedó fue otra: chicos agotados, contingentes desorganizados y un Estado local que decidió recortar justamente en el lugar donde menos debía hacerlo: el cuidado de sus pibes.

0 comments on “Argentina. AMBA. Morón. Sexto al Mar: ajuste, improvisación y chicos varados entre Morón y Mar del Plata

Deja un comentario