por Gustavo Veiga
El Movimiento de Justicia y DDHH de Brasil me distinguió con el premio a un trabajo publicado en Página 12 y mi portal digital Derribando Muros. El texto menciona la política criminal del gobierno de Javier Milei hacia los jubilados y el obsceno papel que cumplieron varios diputados nacionales que rechazaron un mínimo aumento para ellos. Los abuelos y abuelas ganan catorce veces menos que el salario de un integrante del Congreso. El presidente los llamó héroes por apoyar su veto y los agasajó con un asado.

Con Jair Krischke, presidente del Movimiento de Justicia y Derechos Humanos de Brasil en la entrega del premio. Imagen: Daniela Sallet.
Fue una noche soñada, de gratificación y recuerdos que se precipitaban sobre el auditorio de la OAB (la Orden de Abogados de Rio Grande do Sul) por tantos años donde reflejamos las historias de víctimas del terrorismo de Estado, de los desposeídos de nuestros pueblos que siguen luchando y de quienes aún perdiendo todo o casi todo, todavía resisten a un sistema que los oprime hasta hoy. Porque esta actualidad lastima y deja a su paso millones de damnificados.
En la Argentina dominan los discursos de odio que depositan su crueldad en el otro, en el diferente, en el indefenso, como nuestros abuelos y abuelas. Aquellos que sobreviven con una jubilación mínima, catorce veces inferior al ingreso que percibe un diputado nacional por condenarlos al hambre. Traidores del voto popular que le prestaron servicio a un presidente que los llamó héroes por apoyar su veto a un aumento. Milei los premió con un asado en la quinta de Olivos. Una de las demostraciones más inmorales que dio la política desde que se cumplieron cuarenta años de democracia ininterrumpida.

Este fue el tema del artículo premiado que salió publicado este año en la sección Política de Página 12 y en Derribando Muros. El acto que se extendió por casi tres horas me permitió saber que en Brasil hay colegas que siguen investigando las consecuencias de la dictadura que se prolongó entre 1964 y 1985. Varias investigaciones tomaron ese tema desde distintas perspectivas. Se presentaron centenares de trabajos en las categorías televisión, reportaje, multimedia, labor académica, radio, crónica y fotografía, entre otras.
En el Día de los Derechos Humanos, recibir un premio de esta naturaleza representa un gran estímulo para seguir levantando las banderas del centenar de trabajadores de prensa detenidos desaparecidos durante la dictadura genocida y de quienes en la actualidad todavía resisten. Se los dediqué a ellos.
Gracias al Movimiento de Justicia y Derechos Humanos de Brasil, a la Orden de Abogados de Rio Grande do Sul, a la Red UITA, ARFOC y todos los que hacen posible la entrega de este prestigioso premio hace 41 años de manera ininterrumpida.
Todos los premiados. Imagen: gentileza Daniela Sallet.

l amplio salón de la OAB donde se realizó el acto la noche del martes 10 de diciembre.
Fuente: Web Derribando Muros


0 comments on “BRASIL. Los derechos humanos, un premio y el periodismo que tanto me dio”