Lo mantenían cautivo en una vivienda del barrio porteño de Núñez y fue liberado tras un allanamiento realizado donde secuestraron más de 10 mil dólares y 8 celulares.
La Cancillería indicó que «a la espera de que pueda resolverse el caso de fondo, como lo planteó sistemáticamente el Gobierno nacional, la Argentina continuará con los esfuerzos para asegurar el pleno respeto de los derechos».