La ex presidenta de facto fue detenida por su participación en el golpe de Estado contra Evo Morales en 2019 y la acusación es por «sedición, terrorismo y conspiración».
Los jefes del Ejército de Brasil conspiraron en 2015 junto con el entonces vicepresidente Michel Temer en una reunión secreta y fuera de agenda oficial un año antes del impeachment y la posterior destitución e inhabilitación por 8 años de la presidencia a Dilma Rousseff en 2016, quien denunció que sufrió un golpe de Estado parlamentario.