La interna del PJ de Morón dejó al descubierto una reconfiguración inesperada del poder local, con el regreso de figuras históricas de los años noventa y nuevas tensiones dentro del peronismo.
El “milagro” que reconfigura el tablero
El intendente de Morón, Lucas Ghi, logró algo que nadie imaginaba. Después de dos décadas, resucitó a la primera línea del ex intendente Juan Carlos Rousselot. En la última interna justicialista fueron dos popes de los 90 los que le garantizaron el triunfo a su candidato Claudio Román. En Morón sur, Néstor Achinelli, ex secretario de Servicios y detenido junto al entonces alcalde. Y en El Palomar, Oscar Álvarez, presidente del Concejo Deliberante de Morón durante la escandalosa estafa de las cloacas de Rousselot y Macri.
También volvió a escena el ex intendente de Hurlingham Juanchi Zabaleta, que salió huyendo de Morón luego de los papelones electorales que sufrió frente a Martín Sabbatella. No sólo la elección interna de la última semana logró revivirlos, sino la propia decisión de un desconocido Lucas Ghi de recostarse en esa estructura vetusta, junto a lo más rancio y corrupto de la década menemista.
Tensiones internas y críticas abiertas
En este contexto, sectores identificados con del kirchnerismo local interpretaron este movimiento como un corrimiento ideológico y una ruptura con los principios que dieron origen a su gestión.

En ese contexto, la concejala moronense Nadia Diz —ex candidata a secretaria general del PJ local y actual consejera partidaria— expresó duras críticas en su cuenta de X:
“Un intendente que no es peronista, que no está afiliado a ningún partido político, que no cree en la militancia y tardó 6 años en reunirse con sus concejales, apoya a una lista de la interna del Peronismo en Morón. Pero el creador y conductor de un partido político afín al peronismo, kirchnerista, que fue intendente tres veces, diputado nacional, candidato a vicegobernador y secretario de estado no puede bancar a la otra lista. Explíquenme esto porque no lo entiendo.”
Sostuvo Diz en referencia al cínico posicionamiento de una conducción pejotista advenediza al luquismo e históricamente detractora del ex intendente y máximo referente del kirchnerismo moronense, Martín Sabbatella.
En ese sentido, clarificó párrafo seguido:
“Mientras tanto, con los ex funcionarios de Rousselot, con los ex funcionarios de Tagliaferro, con ex legisladores de De Narváez, con ex intendentes que perdieron sus distritos, con ex candidatos de Randazzo, con concejales del PRO de Morón, de Somos de Hurlingham y de Barrionuevo van a escribir nuevas canciones y hacer grande al Peronismo. No me la contés”.
Escenarios abiertos hacia 2027
El reordenamiento interno no se limita al presente. En los pasillos del peronismo moronense ya circulan hipótesis sobre el futuro inmediato del espacio.
Ya hay quienes dicen que, en caso de no haber reelección para Ghi, la disputa interna de ese sector para enfrentar a Martín Sabbatella como candidato a intendente se dará entre el mismísimo “Juanchi” y la poderosa jefa de Gabinete Estefanía Franco.


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