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MIRADAS. Donald Trump y Davos aceleran la agonía de la ONU

Trump no sostiene que sus pretensiones son asumir oficialmente las funciones asignadas a la ONU o hacerse parte de los propósitos y principios de una carta de este organismo internacional que no comparte.

Por Pablo Jofré Leal

Las decisiones del presidente estadounidense Donald Trump, en materia de política internacional, evidencian no sólo el énfasis hegemónico y arrogante de su accionar, sino también y con absoluta certeza, su decisión de clavar el puñal en medio del corazón de lo que se suele denominar la gobernanza global (1)

Y, en lo mencionado, en forma especial lograr la muerte por inacción de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) o al menos convertirla en un ente, aún más servil a las decisiones de Washington. No es casual que el blondo inquilino de la Casa Blanca y con ello hacer irrelevante el papel que cumple la Asamblea general, el propio Consejo de Seguridad de la ONU y al secretario general actual de este organismo, el portugués Antonio Guterres y el o la secretaria general que reemplace en el cargo al diplomático luso, decida prescindir de la ONU y sus organismos.

El pasado 8 de enero, Trump retiró a su país de 66 organismos (2) con ámbitos de acción internacional, entre ellos la mitad perteneciente a la ONU. Donde muchas de las instituciones, a las cuales Trump y los suyos tienen especial animadversión, trabajan en áreas ligadas al cambio climático. Una realidad que para el multimillonario mandatario e inquilino de la Casa Blanca es simplemente un invento “zurdo”. Según Trump dichas entidades no “sirven a los intereses de Estados Unidos y tienen agendas ineficaces y hostiles” Léase, no obedecen fielmente los dictados del régimen estadounidense.

La megalomanía, acompañada de una soberbia y arrogancia, impregnada de belicismo es parte de la personalidad de este personaje calificado patológicamente como un narciso maligno. Y que, en el plano de las relaciones internacionales ha definido su política, no sólo con su estrategia de seguridad nacional presentada a fines del año 2025 (3) sino en el firme propósito de asumir las funciones de un emperador global u otras presentaciones: un rey en Estados Unidos, un presidente interino en la atacada Venezuela, un “Daddy” en Europa y que a inicios del 2026 da a conocer sus intenciones de presidir, unilateralmente las funciones que cumple la ONU y convertir a su país, de facto, en quien decide lo que hay que hacer, lo que está permitido, que son los derechos humanos, que porciones del planeta le pertenecen por una especie de destino manifiesto.

Mandatar qué se hace con los gobiernos de países ocupados, invadidos, colonizados. Qué destino darles a sus habitantes y el uso posible a su tierra como lo ha sostenido en innumerables oportunidades respecto a la Franja de Gaza, avalando los crímenes, la ocupación, colonización y genocidio del pueblo palestino a manos del régimen judío sionista israelí.

Trump, evidentemente, no sostiene que sus pretensiones son asumir oficialmente las funciones asignadas a la ONU o hacerse parte de los propósitos y principios de una carta de este organismo internacional que no comparte. Lo que está haciendo es impulsar una conducta que, en la práctica de hecho, sustituye a los organismos que el mundo se dio tras el fin de la Segunda Guerra Mundial y que, para la administración Trump, son una camisa de fuerza. El blondo mandatario considera que es la Casa Blanca quien debe resolver los conflictos internacionales, en función de sus intereses.

En medios europeos, con críticas veladas, por supuesto, pues la elite política y financiera poco se atreve a interpelar a Trump sin que se desencadene una andanada de amenazas. En ese medio medroso, timorato, se señala que quizás la intención de Trump no es asumir jurídicamente las competencias de la ONU, sino construir un orden internacional donde ese país tenga un rol predominante, principal, reduciendo a su más mínima expresión a aquellas instituciones multilaterales tradicionales. Una Europa siempre tratando de minimizar su realidad de nuevo patio trasero.

A mi entender, Trump desea encender el mundo. Es un desquiciado peligroso, ególatra. Un ejemplo. En carta enviada al primer ministro de Noruega Jonas Gahr Støre, Donald Trump, afirma que, al no haber recibido el Premio Nobel de la Paz ya no se siente obligado a centrarse en este objetivo. En la misiva, enviada ha cuestionado la decisión noruega y la vincula con su deseo de apoderarse de Groenlandia, insistiendo en que, aunque la paz “seguirá siendo predominante, ahora puedo pensar en lo que es bueno y adecuado para Estados Unidos”. A renglón seguido, sostuvo su pretendido derecho sobre Groenlandia: “He hecho más por la OTAN que cualquier otra persona desde su fundación, y ahora la OTAN debería hacer algo por Estados Unidos. El mundo no estará seguro a menos que tengamos el control total y completo de Groenlandia”, declaró Trump en su nota a Støre.

El concepto de respeto al derecho internacional. El acatamiento a la soberanía de las naciones y su integridad territorial. La multilateralidad, le genera urticaria a Trump y ante ello surgen las críticas, insisto, siempre veladas, de sus socios a la fuerza, que el objetivo de Washington es usar mecanismos de propia creación en lugar de los foros internacionales clásicos como la Asamblea General de las Naciones Unidas. Ya tiene un nombre para esa creación: Consejo de la paz.

El mandatario pendenciero por esencia, violento, camorrero, verborreico y que no se arruga a la hora de mentir. El político que apoya guerras y genocidios habla de crear un Consejo de la Paz. Esto, mientras determina reducir la relevancia de instituciones multilaterales tradicionales.​ Un Consejo diseñado como plataforma para el liderazgo de Estados Unidos, no para mediar en conflictos globales y que en modo alguno es una alternativa a la ONU en materia de paz y seguridad. Es para imponer sus criterios, no es mediar. Reemplazar a los 1923 países miembros de la ONU no es ofrecer una alternativa de gobernanza. Eso se llama imponer y avanzar a una dictadura global.

Los ataques a la ONU, por parte de Trump son constantes. Ya a fines del 2025 declaró abiertamente que “quizás Estados Unidos se ha convertido en la verdadera ONU” (4) criticando al organismo internacional por su ineficacia en detener guerras y resolverlas como el caso de la contienda entre la OTAN, contra Rusia pero…indudablemente se trata de una declaración profundamente hipócrita pues ha sido precisamente Estados Unidos el que ha tenido un papel central en impulsar una guerra híbrida, en toda su extensión contra la Federación de Rusia, a partir de la OTAN y usando al régimen ucraniano como testaferro.

La invectiva de Trump en el tema ucraniano es hondamente interesada y falsa. Es una diatriba sórdida que trata de ocultar el papel central que ocupa Washington en gran parte de los conflictos internacionales. Allí donde uno mire está la mano, los intereses de Estados Unidos y/o sus aliados: El ataque a Venezuela y el secuestro a su presidente. La política de máxima presión contra Cuba. Los procesos desestabilizadores y criminales contra la República Islámica de Irán que ha significado el apoyo en armas a grupos terroristas, acciones de guerra cognitiva, declaraciones y discurso llamando a derrocar al gobierno iraní.

Un llamado delictivo que sirvió de aval para el asesinato de cientos de civiles y policías de la sociedad iraní, destrucción de edificios gubernamentales, ataques a hospitales, zonas residenciales, bancos, incendio de mezquitas. Una operación terrorista repudiada masivamente por el pueblo de Irán que salió con millones de hombres y mujeres a defender su país, su sistema y el derecho a su soberanía.

Sumemos el soporte a la política genocida llevada a cabo por milicias fuertemente armadas en Darfur y El Fasher en Sudán, apoyados por Emiratos Árabes Unidos con el aval estadounidense y el sostén israelí. Las coacciones contra Níger, Burkina Faso y Malí en materia de impedir sus procesos de reafirmación de autodeterminación y soberanía política y económica. Las declaraciones amenazantes contra su vecino canadiense y el gobierno mexicano presidido por Claudia Sheinbaum. Como también al Brasil de Luiz Inácio Lula da Silva.

Las amenazas y apremios comerciales contra la República Popular de China e incluso amenazas directas contra un aliado europeo como es Dinamarca a quien se le señala que sí o sí debe entregar la isla de Groenlandia porque Washington considera que “es vital para su seguridad nacional” en esta reedición delictiva de quien es considerado el país que ha generado más agresiones, desestabilizaciones, golpes de estado e invasiones a lo largo de su breve historia como país.

Estados Unidos está regido por un peligroso narciso maligno (5) Un personaje mitómano y presuntuoso que encuentra su claque del mismo nivel de peligro en personajes como Benzion Mileoikowsky (conocido como Benjamín Netanyahu), el presidente de Argentina Javier Milei, el acusado de narcotráfico y presidente ecuatoriano Daniel Noboa. El aspirante de dictador Nayib Bukele en El Salvador. Monarquías que llevan a cabo la las ordenes de Washington como son la de Marruecos, Arabia saudí, Emiratos Árabes Unidos, entre otras. Gobiernos como el Japón Corea del Sur, Australia y Taiwán, dispuesto a incrementar la política de presión contra China. Aliados que además lo acompañan en esta idea que el mundo necesita otra gobernanza y que esta debe estar dirigida por Trump.

Davos y el teatro anual de los poderosos

La discusión entre la elite mundial sobre los deseos de Trump de dominar la escena mundial se está dando en Davos. Nada bueno podrá salir de ahí para los pueblos el mundo. Uan cita donde los invitados llegan en aviones privados, a un centro de lujo, con cenas y francachelas para palmotearse la espalda y definir la suerte de miles de millones de habitantes del planeta.

En Davos “los ricos” y los invitados de medio pelo – mil invitados de 130 países – se reúnen, escuchan, incluso aplauden a rabiar encendidos discursos contra el amo que los domina y los peligros que nos acechan. “Un Espíritu de Diálogo» (Spirit of Dialogue) es el lema de este 2026 para hablar de la cooperación global, la tecnología en forma especial de la IA. Economía, políticas de sostenibilidad y la inversión en personas para construir prosperidad en un mundo fragmentado. Cómo generar crecimiento y el enfrentar de mejor forma la incertidumbre económica y las tensiones geopolíticas. La ONU la gobernanza mundial no es prioritaria. Los zombies son lo que son: muertos vivientes, aunque su bandera tenga de telón de fondo las montañas nevadas de este centro turístico en el cantón de los grisones (Graubünde) en la Suiza alemana.

El Foro anual de Davos (que se realiza desde el año 1971) es la fiesta de los ricos y aquellos que les sirven y ostentan cargos políticos de importancia, pero, insisto, nada bueno podrá salir para el sur global. Loas fiesta de pudientes y poderosos son encuentros de relaciones públicas, una muestra de lavado de imagen donde se confirma lo que sabemos, como lo ha hecho el primer ministro canadiense Mark Carney, al sostener que el orden global basado en normas, liderado por Estados Unidos, ha llegado a su fin (6)

“Hoy hablaré de la ruptura del orden mundial, del fin de la grata ficción y del amanecer de una realidad brutal – sostuvo Carney – Permítanme ser directo: estamos en medio de una ruptura, no de una transición… “Las potencias medias deben actuar juntas porque, si no estás en la mesa, estás en el menú” Aparente franqueza, pero, en el fondo, más de lo mismo. Cómo llevar a cabo un buen entendimiento entre las grandes potencias y aquellas, que como Canada se consideran potencias medias.

¿El resto del planeta? ¿El otro 90% de los países del mundo? Para ellos no hay ni siquiera una grata ficción, sino que, en pleno siglo XXI seguiré luchando por el derecho a su soberanía y autodeterminación. Terminado Davos y la ONU seguirá ausente, Trump seguirá amenazando y el mundo tendrá esa espada de Damocles del blondo multimillonario pendiendo sobre nuestras cabezas

Parafraseando un famoso tema musical de Joan Manuel Serrat “Se acabó, el sol nos dice que llego el final. Por una noche se olvidó que cada uno es cada cual Y con la resaca a cuestas Vuelve el pobre a su pobreza. Vuelve el rico a su riqueza. Y el señor cura a sus misas. Se despertó el bien y el mal. La zorra pobre al portal. La zorra rica al rosal. Y el avaro a las divisas”

Fuente: HispanTV

  1. La gobernanza global en el siglo XXI tiene, según se señala en documentos oficiales de la ONU y organismos ligados, como es el caso de la Comisión Económica Para América Latina y el Caribe (CEPAL) tiene por objeto velar por la provisión de los bienes públicos globales, tales como la mitigación y adaptación al cambio climático, y por el cumplimiento de las metas sociales y ambientales que las Naciones Unidas ha planteado en el transcurso de las últimas décadas. https://www.cepal.org/es/publicaciones/38855-gobernanza-global-desarrollo-nuevos-desafios-prioridades-la-cooperacion#:~:text=La%20gobernanza%20global%20en%20el,transcurso%20de%20las%20%C3%BAltimas%20d%C3%A9cadas.
  2. https://www.amnesty.org/es/latest/news/2026/01/usa-international-withdrawals-tear-apart-global-cooperation/
  3. https://www.hispantv.com/noticias/opinion/636656/eeuu-estrategia-seguridad-nacional-2025
  4. https://www.europapress.es/internacional/noticia-trump-plantea-eeuu-quizas-convertido-nueva-onu-gracias-esfuerzos-paz-20251228174301.html#google_vignette
  5. https://www.facebook.com/watch/?v=1398949335298957
  6. https://ici.radio-canada.ca/rci/es/noticia/2222016/carney-en-davos-estamos-ante-el-despertar-de-una-realidad-brutal

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